Wednesday, November 01, 2006

LA EXTRAÑA LITERATURA DE ROSENDO CHURIÓN

Salvador Fleján


Rosendo Churión existe y convive entre nosotros. Rosendo Churión es electricista, sociólogo y periodista. También es acupunturista, inventor y escritor. A Rosendo Churión es posible rastrearle artículos y crónicas de cierto fuste en medios como el Semanario de Miranda, Bomba H, Cábala y Confidencial. Rosendo Churión posee la patente de invención Nº 34 del “Detector de puntos patológicos que no toca la piel del ser humano”. También es autor del volumen Las claves de la Radiestesia, así como de una suerte de saga intitulada Poder mental a través de la Radiestesia y otras técnicas afines; ambos libros inscritos en el nimbado género de la autoayuda. Sin embargo, este personaje de clara raigambre renacentista, ha ido más allá: ha imaginado e inaugurado lo que él mismo ha denomina “prosa de ficción y realidad”.

Sus libros La candidata y, particularmente, El porqué la mujer es un animal constituyen el primer aporte estético a ese nuevo género.

En La candidata ya es posible vislumbrar los temas y las obsesiones que marcarán su obra narrativa posterior. Una lectura crítica domeñada por el descuido o el oportunismo acusaría a la prosa de Churión de “misógina”. Esto es falso y acomodaticio. La literatura de Rosendo Churión en modo alguno es misógina: Rosendo Churión tan sólo es un ateo de la feminidad y esa incredulidad frente a lo femenino posee un tinte involuntario que lo emparenta con la inocencia. Sólo una ínfima porción de los relatos que componen La candidata rozan tangencialmente el provocador e incendiario tema. La falsa misoginia por la cual es atacado, apenas constituye una brizna de paja en su vasto universo literario. Un examen detallado a este primer legado de “prosa de ficción y realidad” arroja y revela temas poco comunes en nuestra anémica narrativa nacional. En el relato “Un muchacho estrecho”, por ejemplo, el escritor ya perfila con fino pulso lo que será una constante en su trabajo narrativo. Escojo un pasaje al azar: “¡Carajo!, pero este muchacho sí estrecho, ni por que le puse aceite de coco le entra. ¡Carajo!, por fin ah…Pero yo como que tengo que tener más cuidado en no apadrinar más muchachos estrechos, así no me sirve, y eso que éste es un gordito de lo mejor y además es catire”. Más adelante el autor agrega: “No padrino, no me haga esa vaina. ¡Ayy…!”.

Huelga decir que Churión escoge el camino más difícil para llegar a la sensibilidad del lector. Lo sicalíptico no es un mero ardid efectista: ¡es su poética!

Otros temas a los que el creador de la “prosa de ficción y realidad” se abisma son: la virginidad (o la infructuosa búsqueda de ella), los muebles estilo Luis XV, los viajes astrales, el ron, la telepatía (quizás uno de sus tópicos más caros), la menstruación y su relación con los ciclos lunares, el movimiento hippy, la homosexualidad, la Biblia, los bombillos rojos, los “paltós” a cuadros, las catiras (y los catires), los terremotos, la infidelidad femenina, la masturbación, las alfombras persas.

En La candidata, Rosendo Churión hace suya una sentencia inapelable de Mark Twain: “Nunca he tratado de que las clases cultas sean más cultas. No estoy equipado para ello; me faltan tanto las dotes naturales como la preparación. En ese sentido nunca he tenido ese tipo de ambiciones, por el contrario siempre he andado tras la caza de piezas más grandes: las masas. Con divertirlas, nada más, ya daría por satisfecha mi máxima y constante aspiración”. Para decirlo de una vez: Rosendo Churión no es otra cosa que un folk-writer, el cuentacuentos de la tribu.

El porqué la mujer es un animal es sin duda el título cardinal en la escasa pero telúrica obra de nuestro autor. Se trata de un libro híbrido. En él es posible hallar opúsculos morales como el trágico relato “Himentomía” o una preclara vindicación al “amor animalis” en “Somos animales”. El autor también nos obsequia dos deliciosas crónicas: “El hambre caraqueña en el 91” y “De la calle al riel subterráneo”, ambas de clara influencia bretoniana.

A manera de colofón, Churión integra en el aparte “Otros escritos”, tres reflexiones en apariencia disímiles, pero que bien mirados no lo son. En uno de ellos titulado: “Dos errores del escritor Gabriel García Márquez”, Churión despliega, sin pedantería alguna, sus sólidos conocimientos en las novísimas artes del péndulo y la medicina cromática para enmendar un desliz cometido por el Gabo en su famoso discurso de Estocolmo.

Los dos ensayos de cierre “La inferioridad mental de la mujer y sus derechos sexuales” y “Represión sexual en la mujer venezolana”, pueden tomarse como divertimentos caprichosos de este autor del cual aún se espera mucho.

3 Comments:

Anonymous Anonymous said...

¡Buenísimo!

7:53 PM  
Anonymous Anonymous said...

Rosales en el Caracas-Magallanes

La Guardia Nacional de Venezuela prohibió el uso de microondas a los medios de comunicación para impedir transmisiones en vivo de eventos como este. El mundo es otro: por su parte YouTube lo ofrece En-Demanda...

ATREVETE Y RIEGALO LIBREMENTE!!!

http://www.youtube.com/watch?v=CZFnkjZ0Hh4

7:08 AM  
Anonymous Anonymous said...

la literatura de churión es un verdadero asco. Deberían prohibirla por anti feminista e intolerante. vaya a ver quien hizo este artículo que sobreestima tanto a este loco.

4:50 PM  

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